Empedrados bajo los pies descalzos, aflicciones en la lluvia, adicciones mil ganas revoloteando deseando… mirar por la ventana, respirar el aire húmedo:
Necesito asfixiarme.
Necesito que alguien me sofoque.
Necesito que me entrelace con sus brazos.
Frenéticamente.
Y al fin no existir;
y al fin no sentir;
y al fin escapar.
¿A caso no es eso lo que todos apetecen?
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